miércoles, 28 de noviembre de 2012

Día 10 o día en el que me convertí en fotógrafa profesional

Hoy ha ocurrido lo que nadie se podría esperar: ha salido el sol. Pero no solo que ha salido el sol, sino que no había ni una sola nube. Así que, aprovechando que tengo un trabajo bastante flexible en cuanto al horario, he decidido ir a dar una vuelta por la city y aprovechar para hacer fotos para un concurso de fotos que hay entre los que disfrutamos de mi beca.
Me encantaría haber sido una moderna gafapastas, un sombrero de esos que queda así muy indie y una gabardina muy abierta acompañada de una bufanda o pañuelo y una canon en mano para poder haber disfrutado más de mi día. Llamadme materialista, pero yo viviría mejor fajo en mano que comiendo pasta y arroz todos los días, no sé si me entendéis.




Así que he cogido mi cámara que solo dispara en automático cuyas opciones están limitadas a cambiar la calidad de la imagen y me he recorrido la ciudad hasta llegar a mi casa a las 5 de la tarde, ya de noche, y una hora perfecta para comer ¿no creeis?
Ahora que veo Misfits... yo creo que tengo el poder de no sentir el hambre. Un poder bastante útil cuando se trata de sobrevivir sin quejarse, pero bastante incordioso cuando se te olvida comer y te entran mareos.

Por cierto, ¿os habeis preguntado alguna vez como se dice Edimburgo en inglés?, es decir, ¿cómo se pronuncia Edinburgh? Venga os dejo unos segundos para pensarlo y para que hagais el tonto en vuestra mente intentando posibles palabras. ¿Ya? Por favor, daos un tiempo más, quizás no habeis perfeccionado el acento.
Bueno venga ya os lo cuento, se dice 'edinbrah', no sé, quizás para vosotros os parezca básico y normal, a mi me parece que esa pronunciación es obra de un disléxico, y nunca se me habría ocurrido llamarlo así. De hecho, cada vez que lo oigo (unas 10 veces al día), no asimilo que estemos hablando de la misma ciudad.

Buenas noches corazones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario