martes, 8 de enero de 2013

Día 36 o día de regreso y muchas novedades

Últimamente mi blog estaba cayendo en una dinámica de aburrimiento y acoplamiento en casa muy seria (I noticed it) así que decidi no volver a escribir hasta que realmente no tuviera verdaderos "motivos".

Bien, han sido unas vacaciones muy muy cortas, y una vuelta un poco dura. Pero este tiempo lo he aprovechado para intentar conocer gente y organizarme mi vida y así ha sido señores.

El otro día conocí a un Scottish muy majo (como todos los que he conocido, todo sea dicho) y puede que me apunte a alguna de sus fiestas we will see =) Como veis mi vida empieza a cambiar.

Por otro lado hoy he pedido por teléfono el insurance number. Sí, es el numero que necesito para trabajar aquí, es el primer paso. Me han dado cita para el jueves así que otra pieza movida.

Por último hoy ha sido un día con la italiana y al final le he terminado contando mi vida en verso. Era necesario porque ya no aguantaba más con ello aquí adentro y demasiado dificil de explicar a cualquier persona que me conozca. Se ha quedado a cuadros. No hay otra reacción posible a mi explicación.

Y ahora viene lo más intesting de todo el día. Hoy era el cumple de una de las españolas y hemos bajado a cenar y hablar a la cocina más o menos como un día cotidiano hasta que ha pasado algo así.

F. Me vuelvo a Francia en Febrero
A. Por qué?
F. [Cara roja]
A. No! Te vas a prometer!!!
F. [Doble cara roja]
A. No, no no, no me lo creo.
F. Sí!

Bueno digamos que F tiene 23 años. ¡Qué fuerte! Que se nos casa en Septiembre. Nosotras queríamos un bodorrio por todo lo alto y ya le estabamos organizando todo, pero ha dicho que quería una cosa más intima bla bla bla. Osea una mierda, que no viajamos a París en Septiembre jajajaj. No enserio, es que es MUY FUERTE todo esto. Aún sigo flipando. Bueno pues la cosa a terminado en regalos para la chica del cumple y un montón de conversaciones varias. Nos ha explicado cuales son los rituales en Francia de como prometerse, como conocer a las familias bla bla bla... y todas esas cosas en plan cotilleo y ¡¡¡cómo le pidió matrimonio!!! Ha llegado un punto en el que han traido la tabla de planchar a la cocina (sí amigos, planchando en la cocina) para no perderse ni un poquito de la conversación.

Después como siempre hemos terminado hablando de tíos buenos (y de sus novias estúpidas) y cotilleo en general.

No no no, es que esto es muy fuerte de la muerte, osea no me gustan nada las bodas ni nada de eso, pero estaría guay que estuviéramos todas las del piso invitadas a la boda en un pueblo de las afueras de París (de donde es ella, vaya), en plan reencuentro...


oh la la l'amouuuur